Si tiene una cuenta de FB probablemente tendrá al menos un contacto menor de edad que postea comentarios vacilones y le gustan los personajes de pixar.
Pero, ¿no era que para entrar a FB se necesita tener 18 años o más?
Sí, sigue siendo así (and it always will be), en 1998, cuando internet estaba en gateando y balbuceando sus primeras palabras (así como los preadolescentes que hoy tienen su cuenta en FB) se creo la ley COPPA (Acta de Protección de la Privacidad de los Niños en Línea) la cual omitimos leer mil y una vez cuando solo hacemos el "scroll down" y damos aceptar a las leyes y reglamentos.
Según un estudio de Consumer Report, en Facebook hay 7,5millones de niños menores de 13 años posteando, subiendo fotos, interactuando con otros. Otro estudio publicado en First Monday indica cómo progresa la adherencia a FB según la edad, esto en EEUU:
19% de niñ@s a los 10 años
32% a los 11 años
55% a los 12 años
y, ¿qué hacen y cren los padres y madres?
95% son conscientes de que su hij@ tiene cuenta en el sitio
78% de
esos padres ayudaron a crear la cuenta
89% de las madres y padres encuestados creen que debería existir una
edad mínima para Facebook, 78% cree que hay circunstancias que hacen
correcto que su hij@ se registre en redes sociales, incluso
aunque no cumpla con el requisito de la edad mínima para entrar al
sitio. ¿Cuáles circunstancias? actividades escolares y la comunicación con los miembros de la familia.
Incluso Mark Zucherberg piensa que los menores de 13 años deberían poder tener acceso a FB.
Esta divergencia entre prácticas sociales y leyes, en donde 78% de los adultos responsables por sus hij@s cometieron una falta a la ética en línea evidencia los vacíos que hay en el tema de acceso a internet, el riesgo que representa para personas vulnerables como los niñ@s y adolescentes y la necesidad de nuevos mecanismos de protección.
Ciertamente, necesitamos que los adultos contribuyan a crear un ambiente seguro en línea para los menores pero también a ayudarles a desarrollar hábitos de autocuidado en línea. El asunto no debe quedar en unas cuantas oraciones en leguleyo que basicamente dicen "usted entra bajo su propio riesgo, nosotros la compañía XXXX nos hacemos responsables".
Como ciudadanos digitales debemos exigir que haya reformas en la ley, no basadas en la edad, sino en una protección de la privacidad universal.